¿Bien?
Llevo ya diez meses en terapia. Después de este tiempo, me siento mejor. Me faltan muchas cosas por resolver pero lo importante, que eran esas sensaciones espantosas, ya cesaron.
Aunque Sony -mi psicóloga- piensa que el empezar a trabajar desde casa de mis papás no representa ningún cambio para mi, yo creo que está equivocada. Si analizo las cosas, creo que soy más feliz.
Victor me dijo alguna vez (en son de broma) que en casa de mi papás todos me querían (hasta la báscula), y creo que tiene razón. Y no es que mis papás me abracen todo el tiempo, o que se la pasen diciendo que me quieren (de hecho, creo que nunca me lo han dicho). Tal vez solo es el hecho de que están cerca, o tal vez sea que aquí siento que soy parte de algo, que importo.
